HEY PARTY PEOPLE!

miércoles, 8 de agosto de 2012

Trafican emociones.

Aprende a sonreír, aunque quieras llorar.

La vida se basa en soñar, en tener unos objetivos y vivir para alcanzarlos. Toda chica sueña con una historia de amor de verdad, no todas persiguen al típico capullo rompe corazones. Despertarse con un "buenos días, princesa", que por la mañana, cuando estás despeinada, todavía dormida y en pijama te diga que eres la chica más guapa. No pedimos el desayuno en la cama, pero si que sea capaz de hacernos reír y no llorar, que te apoye en los buenos momentos y que no se vaya en los malos. ¿Es algo como un amigo especial, no? Exacto, alguien que nos acompañe en el día a día haciéndonos la vida más amena. Y dice Rulo "la vida es menos puta si estás a mi lado", toda chica necesita eso, el apoyo de una persona que pueda haceros volar, que haga que te sientas en un cuento de hadas. 
El chico perfecto no es el más alto, el más fuerte, el más guapo y el que mejor sonrisa tenga. No, el chico perfecto es el que nos haga sentir verdaderas princesas. Que te llame "pequeña", que te abrace cuando la sonrisa empieza a quitarse, que cure todos los males con un beso. Las noches se hicieron para compartirlas, el dormir abrazados, el sentir su latido cuando ningún sonido acompaña la noche, el sentirte protegida entre sus brazos. Las chicas soñadoras de este mundo no piden un chico Disney, ni un príncipe azul, si no alguien fiel, en quien podamos confiar y que, si nos dice un "te quiero", sea por que lo sienta, no porque se vea comprometido. 
Vivimos en un mundo en el que se confunde con gustar y querer, en que se juega con los sentimientos para follar y luego fallar. Todo es mejor, más bonito con la persona adecuada, pero hasta encontrarla, hay que pasar por muchos obstáculos. Cuídala, mímala, quiérela, bésala, que ella te recompensará por no engañarla. No me digas que hay algo más bonito que ser el motivo de la sonrisa de alguien, porque no es verdad.