HEY PARTY PEOPLE!

lunes, 20 de agosto de 2012

"El libro sin nombre", capítulo 6.

Problema tras problema, lío tras lío en la cabeza de Susanne que por un día recurrió a volver a salir, como siempre, como cuando nada le preocupaba.
Los altavoces a todo lo que dan, no le importan los vecinos, son las 9 y nadie tiene porque quejarse. Se mete en la ducha, vive la música, baila, juega con el jabón, está contenta. Sale, se viste mientras baila, no puede evitarlo. Peinarse, arreglarse, todo lo hace en seguida, va bien de tiempo, no llegará tarde.
La hora justa, sus amigos ya están esperándola, nunca faltan los abrazos, Susanne es muy mimosa, y prefiere un abrazo a un "hola".

Después del camino y el esperar a estar todos, llegan a la discoteca, hacía tiempo que no iba a una. La música alta, las luces de colores, la misma gente de siempre, y la barra al fondo. Una especie de rutina es entrar y dirigirse a la barra, la entrada conlleva una consumición gratis y claro, "it's free" piensa.
No tardan en ponerse a bailar, suenan las canciones y se respira alegría en el ambiente, bueno, alegría y sudor, tanta gente sin parar de moverse es lo que provoca. El Dj pinchando las últimas canciones, animando a la gente, es una buena noche.
Susanne no se había fijado en la gente, pero después de un par de horas y encontrarse con unos y otros encuentra a quien estaba buscando. Al fondo, estaba allí, Borja, con sus amigos. Él la mira, y ella le sonríe, pero ambos siguen a lo suyo. Suena su canción favorita, se da la vuelta y vuelve a bailarla con sus amigas. "Necesitaba esto" piensa, necesitaba desconectar al fin y al cabo, el tema de su hermano le tenía preocupada, y necesitaba animarse.
Ya es hora de irse, se ha echo tarde, se da la vuelta pero él ya no sigue allí, debe de haberse ido.
Llega a casa, lo más silencioso posible, entra directamente en su habitación, se echa en la cama y se duerme,  está cansada.

A la mañana siguiente se nota bien, realmente le ha sentado bien salir de casa. Desayuna, se prepara y se va a ver a su hermano.
Es entrar por la puerta del hospital y no gustarle nada, es un ambiente amargo, triste. Habitación 333, esa es.
Abre la puerta y se encuentra a Lisa, hablándole a David como si estuviera despierto, pidiéndole perdón. Susanne hace un ruido para que oiga que ha llegado, ella se da la vuelta, coge sus cosas y cabizbaja, sin decir nada, se va.
- Hola David -le da un beso en la frente- no me gusta Lisa, es mala, por su culpa estás aquí- y se echa a llorar.
No aguanta ver a su hermano así. Al cabo de un largo tiempo con él, hace un ruido, como si intentase hablar. Susanne llama corriendo a una enfermera. Ella le examina:
- Bien, vamos progresando.
- ¿Se despertará?
- No lo sabemos, pero parece que si, aunque no sabemos cuando.
De pronto una de las máquinas empieza a sonar, es un pitido irritante, la enfermera se exalta, otras llegan, echan a Susanne de la habitación, no oye más que ruidos, se asusta, llora.
Al cabo de unos minutos, una enfermera sale a su encuentro.
- ¿Qué le ha pasado a mi hermano?
- Ha sido un paro cardíaco, pero vuelve a estar... bien. -La enfermera no sabía que palabra utilizar, vuelve a estar despierto pero en su cuerpo dormido.- Será mejor que vueltas a casa, se ha acabalo la hora de visita.

Susanne se va, tiene miedo por su hermano, pero no quedará así. Sale del hospital y va en búsqueda de Lisa. Está muy enfadada y quiere respuestas y piensa obtenerlas sea como sea.