Amanece un nuevo día, los primeros rayos de sol van despertando a Susanne que pretende volverse a dormir dándose media vuelta, pero no lo consigue y decide levantarse. Conecta el móvil a los altavoces y ordena un poco su habitación, lo suficiente para que su madre no le riña.
- ¡Su, a desayunar!
- ¡Ya voy, mamá!
Apaga la música, se pone las zapatillas y se va a la cocina.
- Buenos días cariño, ¿has dormido bien?
Susanne no contesta, asiente con la cabeza, ya que se había llevado a la boca un trozo de las tortitas que su madre le había preparado.
- Me voy a trabajar Su, hoy volveré tarde, cuida a tu hermano. Y le da un beso justo antes de salir por la puerta. Mira el reloj, son casi las 12, pero prefiere no despertar a David, su hermano, así está más tranquila.
Enciende el ordenador y ya tiene un mensaje de su mejor amigo, Daniel, proponiéndole un plan para la tarde. Mira el calendario, se da cuenta de que ya hace un año que le conoce, es lo mejor que tiene. Sonríe. Sigue hablando con sus amigos y de repente se le abre una nueva conversación, "no, es él, me desconecto" piensa ella, pero le da pena y contesta.
Pierde la noción del tiempo, David se despierta, no está de buen humor, y sin decir apenas nada se hace un bocadillo y se va, con su moto.
Susanne se ha vuelto a quedar sola en casa, así que vuelve a poner el móvil en los altavoces, se prepara algo de comer y se viste, ha quedado con él, "no debería, piensa, pero le gusta y ha vuelto a caer en su juego una vez más, se da cuenta de que a pesar de llevar un año así, él solamente la utiliza, pero ella está enganchada, es su vicio, su punto débil y aunque quiera terminar con esto, no es capaz, es superior a ella.
- Prometo dejarlo hoy- se dice a si misma- ¡nunca más!
Y con esa seguridad sale en su búsqueda, solo que no sabe que no lo tendrá realmente fácil.
- ¡Su, a desayunar!
- ¡Ya voy, mamá!
Apaga la música, se pone las zapatillas y se va a la cocina.
- Buenos días cariño, ¿has dormido bien?
Susanne no contesta, asiente con la cabeza, ya que se había llevado a la boca un trozo de las tortitas que su madre le había preparado.
- Me voy a trabajar Su, hoy volveré tarde, cuida a tu hermano. Y le da un beso justo antes de salir por la puerta. Mira el reloj, son casi las 12, pero prefiere no despertar a David, su hermano, así está más tranquila.
Enciende el ordenador y ya tiene un mensaje de su mejor amigo, Daniel, proponiéndole un plan para la tarde. Mira el calendario, se da cuenta de que ya hace un año que le conoce, es lo mejor que tiene. Sonríe. Sigue hablando con sus amigos y de repente se le abre una nueva conversación, "no, es él, me desconecto" piensa ella, pero le da pena y contesta.
Pierde la noción del tiempo, David se despierta, no está de buen humor, y sin decir apenas nada se hace un bocadillo y se va, con su moto.
Susanne se ha vuelto a quedar sola en casa, así que vuelve a poner el móvil en los altavoces, se prepara algo de comer y se viste, ha quedado con él, "no debería, piensa, pero le gusta y ha vuelto a caer en su juego una vez más, se da cuenta de que a pesar de llevar un año así, él solamente la utiliza, pero ella está enganchada, es su vicio, su punto débil y aunque quiera terminar con esto, no es capaz, es superior a ella.
- Prometo dejarlo hoy- se dice a si misma- ¡nunca más!
Y con esa seguridad sale en su búsqueda, solo que no sabe que no lo tendrá realmente fácil.