A veces, la mejor solución, es centrarnos en nosotros mismos.
A veces, la única solución, es abandonarnos en nuestro pequeño mundo, a veces es necesario despejar, aclarar la mente, desconectar. No hay nada mejor que la buena compañía, o que quieran cuidar de ti, o que estén atentos a lo que te pasa, pero a veces, llega el momento, en que eso no es la solución.