Nada en esta vida es fácil, nada es como de verdad quisiéramos. Amistades que vienen y van, mientras las de verdad se quedan; amores, falsas promesas y sentimientos equivocándose de camino son los protagonistas de nuestros pensamientos. No parece tan difícil, ¿no? Pues si, lo es siempre que varios kilómetros se interponen de por medio.
Querer y no poder, es horrible esa sensación de necesitar estar al lado de alguien, de abrazarle y no soltarle, de poder quedarme entre sus brazos unos minutos, todos los posibles, que bonito sería dormirme entre sus brazos, que bonito sería poder despertarme entre sus brazos. Y nos dedicamos a soñar y soñar pero nada, ¿por qué nos preocupamos? somos jóvenes, tenemos que sufrir para poder hacerle frente al futuro que nos espera.