de tu voz, de tu andar, de cada despertar, del reír, del caminar.
¿Los sueños, solo sueños son? No en esta historia, no en este amor, no en esta vida. Él, mi sueño, mi historia y mi realidad.
Después de pasar las caídas, las malas rachas y todos los problemas posibles, le doy gracias a la vida por regalarme este gran tesoro, por ofrecerme realizar el sueño que siempre quise cumplir, por traerte, aquí, a mi lado.
Prometo darte lo mejor de mi cada día, prometo no defraudarte jamás, prometo quererte cada día más.